Los buques comerciales operan en rutas largas, lo que requiere sistemas robustos para garantizar un suministro continuo de agua potable, especialmente para la tripulación, el sistema de refrigeración y los procesos industriales a bordo.
Los sistemas de ósmosis inversa son la solución más utilizada en buques comerciales, ya que convierten de manera eficiente el agua de mar en agua potable, eliminando sales y otros contaminantes. Los sistemas de Illante están diseñados para operar de forma continua, proporcionando agua potable de alta calidad durante todo el viaje.
Estos filtros eliminan impurezas como cloro, partículas y otros contaminantes, asegurando que el agua utilizada en la cocina y el baño sea segura.
Los sistemas de tratamiento de aguas grises permiten reciclar el agua de duchas, lavabos y lavandería, reduciendo el consumo de agua dulce a bordo y mejorando la sostenibilidad.